Hará casi un mes que, en un inesperado giro de guión que no era un sueño de Resines, el PSOE logró pactar con el PP y CiU la aprobación en el Senado de la Ley de Economía Sostenible. Ya, que no os suena. A mucha gente tampoco, pero si aclaro que una de sus disposiciones adicionales es la (mal) llamada Ley Sinde seguro que empezamos a hacernos una idea del kilométrico y tortuoso percal en el que me voy a meter.
Para que nadie comience a insultarme tildándome de paniaguado, fascista y opresor, adelanto que la Ley Sinde me parece un auténtico despropósito, reflejo de la memez supina de la ministra que le da nombre. No sé demasiado de leyes -ni saben muchos de los que protestan contra ella-, pero creo que la formulación de la Ley Sinde no atiende a otra razón que la de contentar a las sangrantes multinacionales estadounidenses y a las infaustas asociaciones tipo SGAE que bastante nos esquilman con el inmoral y abusivo canon digital. Y yo por ahí no paso, que soy fiel a Olympus.
Pero tampoco paso (y he ahí mi pecado, penitenciagite!) por determinadas horcas caudinas. De hecho, la truculenta geomorfología de Twitter favorece bruscos vaivenes tectónicos, pasando de apacibles llanuras a cenagales y desfiladeros en cuestión de horas. Uno de esos súbitos pliegues es el movimiento de internautas agrupados al amparo de la etiqueta -o hashtag- #nolesvotes, que es de un leísmo muy de mi pueblo, las cosas como son.
De qué va todo:
En principio, el #nolesvotes surge como rechazo a la Ley Sinde, considerada como la gota que ha colmado el vaso de un largamente gestado descontento popular, y así se justifican. Pero lo importante, la punta de lanza, es la Ley Sinde, o al menos así lo refleja la propia página web creada por el colectivo días antes de todo este barullo. Un colectivo anónimo, pero previsor, y guiado por unos cuantos autoungidos pseudoguruses de la nada, de sobra conocidos por la comunidad tuitera.
¿Qué piden los partidarios del #nolesvotes? Yendo al grano, que se vote al partido que sea, pero no a PSOE, PP y CiU, dado que los tres sacaron adelante la Ley Sinde; ese argumento -tan profundo como el río Zújar- se refuerza con la afirmación objetiva de que tales partidos están implicados en escándalos de corrupción y que muchos de sus políticos son unos zoquetes de tomo y lomo incapaces de ejercer sus cargos y las responsabilidades a ellos asociadas.
Hasta ahí genial, incluso comparto muchas de sus opiniones. Me duele en el alma leer listados de ministros, secretarios, presidentes, consejeros y alcaldes, y encima no estoy nada de acuerdo con la actual ley electoral, ni con el sistema político ni con la partitocracia imperante. No me gustan muchas, muchísimas decisiones políticas y de la Ley Sinde, SGAE y periféricos mejor no hablo, no vayan a censurarme el blog por una sarta tal de blasfemias que colapsaría los juzgados de Plaza de Castilla.
Pero hay un pero. Siempre hay un pero, porompompón. En este caso, hay dos peros bien gordos, que si fueran femeninos seguro que os incitarían a seguir leyendo como si no hubiese un mañana. Que os conozco, perillanes.
Los dos peros:
El primer pero es que los defensores del #nolesvotes, que exigen que nadie decida por ellos, se entrometen en la voluntad ajena negando el voto a unos y pidiéndolo para otros. Probadlo en Tüíter, probadlo: añadir un #nolesvotes a cualquier tuit y aguardad, alguien os contestará. O fijaos simplemente en su actividad grupal. Y es una lástima, porque en su wiki pueden encontrarse motivos más que suficientes para persuadir al personal sin necesidad de tirar de imperativo.
El segundo pero es confundir churras con merinas, conscientemente o no. En esa amalgama ideológica no se hace hincapié en la distinción entre gobiernos o administraciones; parece ser lo mismo la política local y regional que la nacional, cuando son ligas y planteamientos diferentes. Es más, en el fondo opino que esta relativa desinformación beneficia al centro-derecha y a la derecha pura, dado que su electorado es mucho más leal que el de la izquierda, no es tan propenso al desencanto y no va a trastocar sus intenciones de aquí a mayo.
Lo que no veo lógico es que, por castigar a tu presidente de escalera, votes a Zutanito para dirigir el club deportivo del que seas socio. Vaya, que si quieres castigar -o premiar- a cierto partido o a cierto político, hazlo donde toque y cuando toque, y no al tuntún, hombre, que si tenemos una democracia vamos a usarla bien. Esto es, vamos a lanzarnos al barro, a crear partidos o afiliarnos a otros, a abandonar el comodísimo anonimato y a dar la cara, porque de nada sirve quejarse sin proponer ideas y de nada vale proponer ideas sin trazar un método para ejecutarlas.
La caza de brujas:
A mí, en el fondo, todo esto del #nolesvotes me da más o menos igual. Más arriba he comentado que, en general, comprendo su decepción con la política, o al menos con los grandes partidos. Con la que está cayendo por ambos lados hasta yo mismo me planteo cambiar mi voto en 2012, pero nunca en 2011: en Seronia, salvo flecos puntuales, estoy conforme, e ídem a escala regional; es más, siempre sostuve que, de alcanzar la mayoría, el PP crujiría a Extremadura. Literalmente. Bueno, no literalmente, ya me entienden, era para enfatizar el dramatismo del relato.
Lo dicho, que bueno, que sí, que en caso de duda acúdase a los Manic Street Preachers. Y claro, pasa lo que pasa a menudo, que en aras de nuestro sagrado derecho a expresarnos como nos salga del mismísimo escroto nos despojamos de todo respeto y educación para ingresar en la turbamulta. Elegimos un objetivo, una persona, y sin permitir defensa ni argumentación alguna arremetemos contra él verbalmente porque la Constitución nos otorga el privilegio de disentir y no dejar que los otros disientan, faltaría más. Repito lo admitido hace algunas semanas: sí, somos cabrones bípedos.
Vosotros habréis visto naves en llamas más allá de Orión, pero yo he contemplado cómo se atacaba sistemáticamente a una persona normal, como tú, como yo y como quienes hacen en la esquina de mi calle unos dulces que están buenos del cagarse (quizás éste no sea el mejor símil, pero lo mantengo por la pereza que me provoca pensar uno nuevo). Pues eso, que he asistido incrédulo a una injustificada caza de brujas contra alguien que no es una bruja, sino el miembro de un partido político que cometió la imprudente osadía de aparecer en un vídeo hablando sobre la materia.
Que lo haría bien o mal, a estas alturas da lo mismo. La clave es la masacre gratuita basada en cuatro minutos de único testimonio que no se ha querido contrastar con otros. Y si se ha querido contrastar -voy lavándome las manos- no ha dado la impresión de que haya sido con ánimo de debatir y acercar posturas. Lo cual no deja de ser curioso, porque de todos es sabido que en Internet lo que mucha gente desea es acercar posturas o, en román paladino, arrimar cebolleta en frenético rozamiento.
Dialogar sin diálogo:
Voy rematando, como respondía Vasili Záitsev cuando le preguntaban si le faltaba mucho para acabar y sentarse a la mesa, que se le enfriaba la cena y luego no había quien se la comiera. Qué tío, el Vasili. ¿Habéis visto Enemigo a las Puertas? Si no lo habéis hecho os condono el resto del artículo a cambio de que enmendéis tamaño error.
En fin. Según parece, a partir del #nolesvotes se pretende articular un nuevo orden político, más plural y representativo, al mismo tiempo que muchos de sus componentes, alegando cualquier derecho (qué sé yo, el derecho a bajarse todo el porno de Internet en versión original para así aprender idiomas) y obviando todo deber, se dedican a trolear a quienes no comulguen con sus ideas, socavando las tan anheladas pluralidad y representatividad. Y así en un bucle infinito que -aviso: humor metatuitero- me quemaría por dentro. Cojonudo, sí.
#Votaloquetesalgadeloscejones:
Insisto: a mí me da igual lo que votéis mientras lo hagáis. Pero pensadlo bien. Informaos. Participad, si queréis, en todo este proceso político, en el partido que sea, exponed vuestro punto de vista y no os olvidéis los buenos modales ni en la mesa ni en estos cibernéticos andurriales.
Más aún, votad lo que os salga de los cejones, concretamente de lo que tenéis justo detrás de ellos. Sí, los sesos, que hay que decirlo todo.




17 respuestas (¡y eso que son gratis!):
Se te olvidó que no votar es una opción válida también y que la afirmación si no votas no tienes derecho a quejarte, es demagógica si tú elegiste no votar porque ninguna opción política te satisfacía lo suficiente. En cualquier caso, yo animo a votar puesto que por norma (excepto en muncipios muy pequeños) suelen presentarse suficientes formaciones políticas como para que al menos una de ellas tenga suficientes puntos en común con la forma de pensar de cada uno.
En efecto, Deneb, no votar es otra opción. Pero el movimiento #nolesvotes no incita a no votar, sino a hacerlo.
Personalmente, y si ninguna opción política me convence -que alguna habrá, digo-, me decanto por el voto nulo (el blanco favorece a los dos grandes partidos).
Ya bueno, era sólo una puntillita (ya sabes que me encanta sacarla, la puntilla, la puntilla de las cosas quiero decir ;)) a tu comentario final. El voto nulo es también una opción, y teniendo en cuenta que en España, la abstención muchas veces es "vaguería" y no "disconformidad" como debiera ser, el voto nulo puede ser una opción. En cualquier caso, normalmente hay suficientes opciones (por la izquierda en las próximas generales habrá cuatro o cinco partidos con alguna opción y por la derecha lo mismo)
Nada, Deneb, tranquilo. Ya sabes que comparto esa opinión sobre la abstención, que puede interpretarse de muchas maneras y que, de nuevo, no beneficia a los partidos minoritarios.
El problema de fondo, en todo caso, es que tanto de un lado como de otro ni se da toda la información ni se tiene intención de hacerlo. Y ya cansa.
Me gustaría saber a que te refieres cuando hablas de "obviar todo deber".
Salu2
Me refiero, Nova6K0, al deber de mantener las formas, el respeto y la educación en el mundo 2.0 del mismo modo que lo hacemos en la vida real. Creía que lo había explicado en el artículo, pero veo que no ha sido así del todo.
Un saludo.
Yo diría que el mero hecho de insinuar que detrás de nolesvotes está el partido de "un señor con barba que no sabe leer su propia letra" se considera una falta de respeto, amén de falsear públicamente el objetivo de la plataforma.
Los insultos en plan "cara de bobo" son arena de otro costal, pero utilizarlos para definir a "muchos componentes" de dicha plataforma parece un ejercicio de difamación. Más teniendo en cuenta que en su propia página se recomienda no caer en el insulto fácil ante opiniones contrarias.
Así pues, que cada uno vote lo que le salga de las fosas nasales, pero bien informado y teniendo en cuenta las consecuencias del bipartidismo. Que es lo que se propone.
Anónimo, yo no he entrado a valorar el vídeo. Ya comenté que daba lo mismo que estuviera bien o mal, y te concedo que sí, que es un error atribuirle a Rajoy (o al PP, o a cualquier otro partido) estar detrás de #nolesvotes.
He hecho hincapié no en el vídeo, sino en la reacción. Hubo muchos que se lanzaron a degüello contra alguien que no compartía sus ideas sin buscar el diálogo.
Pongo como ejemplo a Álex de la Iglesia, quien terminó dimitiendo (y con razón) como presidente de la Academia de Cine por no estar de acuerdo con la propia ley tras hablarlo con asociaciones de internautas. Y en este caso no se ha concedido una segunda oportunidad.
Insisto: a mí me da igual a quién se vote, se incurra o no en el bipartidismo. Hay pueblos en los que no hay más partidos que PP o PSOE. Y hay pueblos cuyos políticos, sean o no del PP o PSOE (o de cualquier otro partido, ojo), pueden haberlo hecho bien para merecer el voto.
Dos apostillas, dos:
- 1: El túiter es maligno, mire que se lo advierto. Luego pasa lo que pasa... y votan lo que votan.
- 2: Grandiosa alusión al tirador de élite Vasili Záitsev. En cualquier caso, cómo nos la clavaron en "Enemigo a las puertas! Y, encima, cualquier parecido entre Judd Law y el camarada Záitsev es el mismo que el de un huevo con una castaña.
Aparte de todo eso, un más que loable incentivo para tratar de remover eso de la conciencia política, la tengamos vaya usted a saber dónde.
Víctor, el Tüíter no es malo si se sabe utilizar dentro de un contexto. Otra cosa es que haya quienes se lo tomen como la Biblia 2.0 y claro, en seguida surgen apóstoles encargados de ejercer el proselitismo.
En cuanto a Enemigo a las Puertas yo diré que a mí me gusta y mucho. Vale que Law no se parece en nada al camarada Záitsev y que en la película hay elementos muy de ficción, pero hombre, es cine al fin y al cabo.
Y la conciencia política la tenemos, seguro. Otra cosa es que la despertemos más allá de leyes Sinde o cada cuatro años.
En el caso de Alex de la Iglesia, hubo una rectificación por su parte, de ahí que se le diese "una segunda oportunidad".
Pedro de J.J.S.S. ha descrito incorrectamente, por no decir falseado, los principios de #nolesvotes, a pesar de haber asegurado informarse de antemano. No ha rectificado, y en su twitter ha achacado los insultos a "técnicas", dando a entender cierta organización tras ellos.
Los insultos (muy feos por cierto), como digo, están desaconsejados por #nolesvotes si bien no puedes esperar que todos cumplan. Sin embargo, no se puede asegurar que sean "muchos de sus componentes", ya que en primer lugar se desconoce el número de participantes activos, y en segundo lugar no se puede demostrar que vengan de afiliados de Falange, PP o lo que sea. El video fue publicado en meneame, que tiene gran número de lectores con diversas filiaciones políticas (o falta de).
Cito del wiki de nolesvotes, página de recomendaciones, primer párrafo:
"No perder las formas. Escribir, postear, twittear de manera respetuosa. Si esto no se cumple, será fácil que desacrediten a todo el movimiento por las acciones de unos pocos exaltados. Y creed que si llegamos a tener peso, habrá gente interesada en desacreditarnos."
Agradezco la puntualización, Anónimo. No he querido decir que todo el colectivo de #nolesvotes esté detrás de la polémica, ni que tuviera consignas expresas, ni dudo de que muchos energúmenos quieran atrincherarse falsamente tras esa etiqueta (que los hay, y me ha pasado con alguno en Twitter).
Pero intenta comprender que Pedro haya renunciado a pronunciarse al respecto o a seguir conversando cuando, en vez de recibir respuestas abiertas al diálogo o a corregirle, encontró un maremágnum de crítica poco constructiva (pese a que en dicho maremágnum sí hubiese críticas constructivas, ojo).
Creo que el matiz es ése. Pero insisto, "creo". Todo esto es mi opinión, no una verdad objetiva.
Teniendo en cuenta la existencia de la Ley del Sr. Hont, cualquiera que pida el voto para partidos pequeñitos, lo que está haciendo es pedir el voto para el PP y el PSOE (y para CIU en cataluña, que ocupa el puesto del PP en cuanto a la matemática electoral)
THIS: no veo lógico es que, por castigar a tu presidente de escalera, votes a Zutanito para dirigir el club deportivo del que seas socio
Argh, sabía que alguien tendría que sacar lo del D'hondt. El problema no es ese, son las circunscripciones provinciales Y (muy importante, por eso está en mayúsculas) los mínimos del 3 ó 5%.
E.g. a mi afirmación del sistema D'Hondt y los mínimos del 3 / 5%
http://www.readyfortomorrow.com/el-sistema-electoral-en-espana-y-la-exclusion-de-las-minorias
En Valencia, por ejemplo, bajando el mínimo de votos escrutados al 3% el Bloc Nacionalista tendría un par de escaños, que ahora no tiene.
Saco un momentillo antes de lanzarme a los encierros (metafóricamente hablando) y os respondo:
a) Pcbcarp, es cierto que esa ley favorece, ante la pléyade de partidos muy pequeños, a los dos partidos grandes. Otra cosa es que haya partidos "medianos" que salgan también beneficiados, como UPyD, con quienes se ha reunido ya el celebérrimo y coñacísimo Enrique Dans, gurú de la nada;
b) Folken, no sé si expliqué bien lo de la escalera y el fúrgol. Pero gracias por aclarar todo el embrollo de D'Hondt, las circunscripciones, los porcentajes y la puta madre que parió a todos. Lo que pasa es que muchos no querrán ni siquiera informarse al respecto.
Y ahora, a la calle.
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