No soy un experto. Lo sé, y me acabo de desautorizar ante todos ustedes. Pero creía que sería lo más cuerdo dentro de la locura que estos días ha asaltado los medios. Ya nadie opina, o mejor dicho, ya todos opinan alegando que informan, sin bajar la cremallera que separa ambos conceptos. Y yo, incauto como pocos, acepto que no soy ningún experto en lo que voy a comentar en párrafos venideros. Simplemente voy a publicar lo que creo que está pasando, aunque sin despegarme de la realidad, no sea que escriba "un coro de castores ha venido a pedirme el aguinaldo" cuando es mentira: han sido los mapaches.
No soy un experto, pero en Japón las deben estar pasando putas. Vaya desde aquí mi más fuerte abrazo hacia la antigua Cipango, con la cual se ha cebado la Naturaleza mediante un brutal terremoto y un no menos devastador tsunami. Los medios españoles han extendido la sensación de que es el fin del mundo con tanta atención a la central nucelar de Fukushima; sin embargo, se han olvidado de la tragedia de los miles de muertos, heridos y desaparecidos, de los campos y ciudades arrasados. No. Los muertos no dan dinero, salvo que seas Pedro Jota con el 11-M. Sale más rentable ansiar, cual buitres, que ocurra una desgracia en Fukushima para gritar "nuclear no, nuclear caca" y hacer más negocio.
No soy un experto, pero en Libia están lloviendo hostias como panes de pueblo y más que lloverán en cuanto se inicie la ofensiva autorizada por la ONU... autorizada ayer, huelga decir, cuando Gadafi lleva un mes zurrándose contra los opositores. Salvando las distancias -y la aprobación de la ONU-, la intervención en Libia es una especie de emulación de la cosecha del 2003 en Iraq: dictador amigo que deja de ser útil, represión sobre su pueblo y descontrol en el suministro de petróleo, tres factores, tres, que conllevan una guerra que, manda cojones, ahora sí es bien vista en todo el orbe, hasta por Zapatero y por buena parte de las masas con las que compartí manifestaciones ocho años ha. Perfecto, entonces. Veremos qué pasa de aquí a dos días, si Gadafi le hace caso al beatífico Obama o si decide morir matando.
No soy un experto, pero la bajada temporal de la velocidad en autovías a 110 km/h no me parece mal en tiempos como los que corren. Por ejemplo, y ahorro en gasolina al margen, yo sólo tardaría quince minutos más en hacer los 320 kilómetros que separan Charrajevo de Seronia. Quince minutos, señores, quince minutos. No es un drama: quince minutos es lo que tardan muchos canis en dejarse el pelo a lo cenicero y muy poca gente se mete 320 kilómetros cada día, ¿verdad? Aún así, preferimos esgrimir nuestro derecho a ir a comprar el pan en coche o a mantener la tasa de ocupación de 1'2 personas por vehículo para montar unos fantásticos y contaminantísimos atascos. Ah, y a alarmanos por el cambio climático, que nos estamos puliendo el planeta. Amosnomejodas.
No soy un experto, pero el temita de la capilla de la Complutense se me antoja obra de unos desquiciados. Por todas las partes, advierto. Primero, porque en nuestro Estado aconfesional (ejem) los lugares públicos no deberían albergar capillas u oratorios de ningún tipo, ni en espacios educativos ni sanitarios ni aeroportuarios, y menos aún con nuestro dinero; otra cosa sería, si la capilla es histórica -véanse las de las universidades de Alcalá o Salamanca-, cometer la imbecilidad de destruirlas. Segundo, porque la Iglesia no debe hacerse la ofendida después de siglos campando a sus anchas por doquier de manera impune. Tercero, porque por mucho que me joda que se hagan misas en instituciones públicas no voy a ser yo el que proteste como un energúmeno con consignas y gestos propios de niños de parvulario; hay formas mucho más elegantes, eficaces y, sobre todo, educadas. Y cuarto, porque los partidos políticos (y rectores) deberían tener algo de vergüenza ajena y recordar que nadie ha hecho nada para sacar la fe de sitios donde debe primar la razón.
No soy un experto, ya lo he dicho, pero qué a gusto me he quedao.




4 respuestas (¡y eso que son gratis!):
¡Cuanta razón! Y digo yo, ¿cuando los fabricantes de coches usarán como argumento de venta que no pasan de los 120?
Calla, calla, Alicia, no vaya a ser que los fabricantes te lean y tengan barra libre para seguir quejándose. Ya sabes, la pérfida norma de los 110 que coarta la libertad de unos coches fabricados para ir a 180...
Menos mal que la intervención (JA) en Libia hará bajar el precio del petróleo. Segurísimo, sí.
Fer, no serás experto pero, hijo, estás cargado de razón en todo lo que dices... mu lúcido ud... para no ser experto.
Menudo panorama que tenemos. Hoy oía en la radio que en Cataluña no se ponen de acuerdo en el juez adecuado para la cosa del control del fraude fiscal y que está todo, todito, todo parado, no pueden ni cerrar expedientes abiertos...hmmm... no caigo en las razones de este desacuerdo.......
Un abrazo.
Bueno, Laura, como tú comprenderás hago bien en no presentarme como experto, aunque en parte era una coña por la avalancha de expertos en nada que estamos sufriendo estos días. El síndrome del tertuliano, lo llaman.
Respecto a lo del fraude fiscal en Cataluña, dos preguntillas: ¿es competencia directa de la Generalitat o puede intervenir el Estado? Es que si se trata de lo primero me temo que cierto personaje de Castellón apellidado Fabra les ha pasado a los vecinos del norte el antídoto para librarse de los chanchullos.
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