Puedo prometer y prometo que hoy iba a escribir otro artículo. Que se llamaría "Hipocresía eres tú" y que iba a rajar contra la mal llamada comunidad internacional, contra la prostituida ambigüedad de la ONU, contra Barack Nobel de la Paz Obama, contra los santos cojones de Sarkozy, Merkel, Cameron y Berlusconi, contra la bochornosa y desnortada actuación de Zapatero y sus ministras Chacón y Jiménez, contra el cabronías de Gadafi y contra los igualmente cabronías de los rebeldes libios y, por supuesto, contra los medios de comunicación encantados de excretar opinión en vez de información.
Sin embargo, mientras andaba pergeñando un esquema para tal artículo, me he topado de bruces con la realidad. Una realidad dolorosa por cercana, por acontecer en la ciudad que me acoge, en mi universidad, en mi facultad.
No es la primera ni será la última vez que mi facultad me sorprenda, aunque suela hacerlo para mal. La asociación de estudiantes mayoritaria –y galvanizadora de muchas actividades– es el CEA o Colectivo Estudiantil Alternativo, vinculado a la agrupación Acción Salamanca Antifascista; ustedes se imaginarán tras cuál estandarte procesionan ambas cofradías, cuya ideología tira hacia un refrito aceitoso, simplón e irreflexivo de tópicos y lugares comunes tanto o más frecuentados que el quinto coño.
Como comprenderán, mi facultad no es que sea un caladero de votos de la derecha. Pero tal deriva conlleva asumir el caro y absurdo peaje de la ausencia de la más que necesaria gama cromática de grises entre el blanco y el negro. Se prepara así el terreno para el triunfo de la mediocridad y de la sinrazón.
De hecho, muy pocas cosas son peores que la sinrazón. Si acaso, dos sinrazones, en este caso capaces de aunar la biliosa repugnancia, la inhumana crueldad y el ignorante odio que rezuman el terrorismo y el nacionalismo más descerebrados. Y todo ello dentro de una institución como la Universidad de Salamanca, que según su rector es “un foco del saber y la cultura desde su fundación en 1218 [...] en el que desarrollarse como universitarios y como personas”.
A partir de mañana Salamanca acogerá las jornadas “Castilla y Euskal Herria. Dos pueblos en lucha”, organizadas por los grupos Corriente Roja y Yesca, que vienen siendo unas juventudes independentistas castellanas. Como han leído: independentistas castellanas. De Castilla. De los que celebran su día nacional (?) aplaudiendo (??) a los comuneros (???) en Villalar. Ya, que no les entra en la cabeza. Ni a mí, pero es lo que toca: memos hay en todos lados, incluido quien esto redacta.
Pues bien, la extensa programación incluye una fiesta en un bar, un viaje a Segovia, un campeonato de futbito, una comida popular, un homenaje a Juan Bravo, una chorizada, dos conciertos y un paseo en bicicleta. De lo más reivindicativo todo, por supuesto. Ah, y lo de mi facultad, que pese a no repartirse comida tiene pinta de ser el vomitivo plato fuerte: la charla “Campaña internacional por la libertad de Arnaldo Otegi”, impartida por Doris Benegas, nacionalista castellana (risas) y hermana de Txiki Benegas, y Haizea Ziluaga, abogada de varios miembros de ETA (sin risas).
Siendo positivos, es más que probable que no se haga apología del terrorismo. Siendo positivos –que no gilipollas–, es más que probable que, dado el programa y dadas las conferenciantes, si se hable sobre Arnaldo Otegi no sea precisamente para ponerle a parir, sino todo lo contrario. Retórica barata bien mascadita para las masas y a otra cosa: España mala, España oprime, España mató a Manolete.
Actos como éste tienen lugar a diario. Lo vergonzoso es que tenga lugar en una universidad, en cualquiera de ellas, cuando su principal servicio a la sociedad debería ser formar ciudadanos sólo mediante la razón y la ciencia. Lo más vergonzoso, lo verdaderamente vergonzoso, es que la Universidad de Salamanca y su Facultad de Geografía e Historia se presten a albergar una conferencia así, habida cuenta de que uno de los profesores más queridos en sendas instituciones fue Francisco Tomás y Valiente, jurista e historiador a quien un hijo de puta, un salvaje (y cobarde) etarra, asesinó hace quince años.
Quienes me conocen saben de sobra cuánto aprecio le tengo a Salamanca y a su universidad. Por eso entenderán lo nauseabundo y deprimente que me resulta ver cómo se humilla la universidad que antaño se levantó contra el deleznable “¡muera la inteligencia!” al grito de “venceréis, pero no convenceréis”.
Por desgracia, el indeseable Millán-Astray estaba en lo cierto: la inteligencia ha muerto. Y han comenzado a enterrarla en Salamanca. Descanse en paz.
Actualización:
En la apacible Salamanca se ha montado un pequeño revuelo por lo anterior, convenientemente amplificado por los siempre rastreros e impresentables colectivos Hazte Oír y SIU (Solución Independiente Universitaria... ya, sí, hipermegaindependiente), quienes han llegado a acusar a rector y decano de connivencia con ETA. Una acusación sin pruebas ni denuncias, claro, siguiendo el cristianísimo precepto del libre de pecado que tira la piedra y esconde la mano. Lo normal para locos e integristas.
En fin. Viéndose sobrepasados en esta ocasión por la polémica –pese a que no es la primera vez que algo similar ocurre–, desde el Rectorado se ha denegado el permiso para la citada charla. Se aduce que ése no era el nombre previsto, que se les informó de que el título sería “La libertad de expresión y la autodeterminación”. Venga, vale, aceptemos barco, pero universidad y facultad abusaron de buena fe y de himaláyicas dosis de estulticia si pensaron que estos grupos, a sabiendas de sus antecedentes y de la temática de las jornadas, no querían metérsela doblada.
Siendo así, esta boba bonhomía e injustificable ausencia de lucidez viene a corroborar lo dicho: la inteligencia ha muerto. Sólo que ahora, por disimular, se finge hacerle el boca a boca. A buenas horas, mangas verdes.




7 respuestas (¡y eso que son gratis!):
Yo que siempre he sido superactivista pasé de meterme en nada en la universidad al darme cuenta de cómo era el percal...
Además, ¿qué narices hacen los castellanistas en Salamanca? ¿No se supone que Salamanca es León y León no es Castilla? ¿Qué pasa con el País Llionés?
Dan, como bien dices el percal de las asociaciones de alumnos en la universidad suele estar bastante mangoneado por unos cuantos que las usan en su propio beneficio o como marionetas de partidos. Y con esto me refiero a todos los ámbitos del especto político: en la USal cabe de todo.
En cuanto a lo que comentas del castellanismo, leonesismo y la madre del cordero, admito que da para un artículo aparte. Resumiéndolo mucho, hay gente encantada de vivir en la ignorancia y pretender revivir grandezas/miserias pasadas sin venir a cuento, e incluso hallan su hueco en una facultad como la mía, donde supuestamente se deben desmontar mitos y tal y cual.
Otro día hablamos de los comuneros, del País Leonés, de la independencia castellana y nos echamos unas risas.
Uyyy... qué panorama... A veces me quedo callada, o su equivalente: con la boca abierta, de estupor, de mal rollo y de decepción. ¿Será que no soy de este mundo? ¿quizás un alien?
Los mitos son la madre del nacionalismo, pero si invaden el campo de la historia... cagada pastorets...
¡¡¡Qué penoso!!!
Un abrazo y paciencia de santojob
Yo he visto reivindicaciones patrióticas de Dolfo Bellidos (tú sabrás quien es, yo me enteré el otro día) ensalzándolo como héroe de la libertad y ejemplo de sacrificado héroe y padre de la patria oscurecido por la propaganda castellanista.
De Pajares para abajo todos sois cazurros, para resumir un poco.
Bueno, voy a ir respondiendo antes de empiltrarme:
a) Laura, estoy igual que tú. Sigo sin comprender cómo en una facultad donde deberían desmontarse uno a uno todos los mitos éstos se perpetúan. Al menos se ha cancelado la charla;
b) Dan, lo de Bellido Dolfos (que tiene nombre de bollycao) sí que no lo había escuchado. Pero no me sorprende viendo cómo son algunos leonesistas. Y lo de que de Pajares para abajo somos cazurros es para subir Pajares, ir a tu casa y soltarte una colleja.
Y ahora a dormir, que son horas.
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