Limpiar los baños encerrado en la música que vomita mi emepetrere es una de esas actividades que me sumergen en pensamientos no ya profundos, sino abisales. Pero aparto la tentación de ponerme trascendente y, en su lugar, me dedico a postular temas sobre los que derramar aquí parrafillos sueltos y tirando a tontos.
Por ejemplo, hoy he llegado a varias conclusiones acerca de este blog. La más importante es que, aquí, entre nosotros, no es que Algún día sea la hostia o que merezca mucho la pena. Y todo por la sencilla razón de que me falta un troll, que es como en estos pagos se llama a los tocapelotas de toda la vida o, en su defecto, a María Dolores de Cospedal en cualquier rueda de prensa.
De hecho, en un país como España es casi imposible no trollear, que es el verbo (transitivo: "les estuve trolleando toda la tarde a los gilipollas del foro de taxidermistas vigitanos") con el que se denomina tal actividad. Prueba de ello es la cálida acogida que la tüitesfera -conjunto de usuarios de Twitter- dispensó a Bisbal cuando soltó su parida sobre las pirámides. Sí, todos entramos al trapo. Sí, somos como buitres. Es más, somos unos auténticos cabrones bípedos.
Sobran asesores de imagen y falta sentido común en España, cuna de Pérez-Reverte y patria de los machotes y de los perdonavidas. El hogar de los que pisotean al que está en el suelo para evitar que se levante, no vaya a desplazar a nadie de un invisible altar. Nuestro es el patio de vecinos de la chapuza orgullosamente pagada en negro, del no a todo, del farruco rechazo a la ley contra el tabaco, del #pormissantoscojones y del "¡vivan las caenas!".
Nosotros, los españoles, los que echamos el cerrojo a las fronteras para que el Humanismo y la Ilustración pasaran de largo, los que quisimos enterrar la razón para que la fe siguiera campeando triunfal, los que antepusimos las apariencias a las esencias por el qué dirán.
Y luego vengo yo, a lo zoquete del sadomaso, dudando si lamentarme o no por carecer de troll. Si es que no escarmentamos...




4 respuestas (¡y eso que son gratis!):
Si yo supiera, te trollearía mogollón. ¡Todos los días! Quién sabe, igual viéndome al día cinco o seis vídeos de la Cospedal se me pone la misma mala hossstia y puedo aprender a hacerlo como es debido :)
Oye, Fátima, que lo de trollear no se le hace a los amigos, ¡vas a ir a la seño!
Eso sí, la Organización Mundial de la Salud desaconseja muchísimo ver más de dos vídeos de la Cospedal al día. Y con razón, ojo.
Aysss.......yo que iba a decirte que si quieres me disfrazo de troll.......de Cospedal.....glup!!!... no sé si podría ni por hacerte un favor... Pero vamos si, como le dices a Fátima, te chivas... nou nou... ahí me sale lo poco que me queda de buenecita..........así que a fastidiarte, te quedas sin falso troll........
Muacsss y cuacssss
Nada, Laura, descuida que no hace falta que te disfraces de troll ni de nada por el estilo, que éste es un lugar pacífico y todas esas cosas que se dicen.
¡Muases y a pasarlo bien!
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