El estío se estaba desarrollando según los parámetros habituales -siempre quise utilizar esta expresión tan vacía y modelna-, con algún que otro sobresalto pero manteniendo la tónica general, tal y como dictan los cánones (otros dos grandes latiguillos de nuestro tiempo). Lo único que nos sorprendía a los serones, más allá de la victoria en la Eurocopa, era la engañosa ausencia de calor, que hacía llevaderas las noches y hasta aceptable deambular entre mediodía y siete de la tarde, una franja un poco menos mortífera que la de Gaza.
[Publicidad: compren leche Gaza (Ganaderos de Zamora). Es verídico, en serio. Que sí, que sí, que yo también me pasmé al arribar a Charrilandia y que encima envasan leche de oveja, ya hay que ser raro].
Sin embargo, las cigarras habían enmudecido; el recelo del serón medio se volvió mosqueo. "Si Lorenzo no aparece hoy, lo hará mañana", se susurraba en los mentideros, alucinados algunos paisanos por recurrir a la típica rebequita de la abuela -y saludo a la mía, que está una miaja pachuchilla- para estar al fresco indenai (sí, sí, el mismo de estreinyersindenai).
Anteayer, hablando, salió otra vez a colación el asunto. "Tarde o temprano, pero la calor siempre llega", me comentó un miembro de mi familia; "seguro que comenzará el martes, para apretar justo cuando venga Lucía, el miércoles", respondí. Es matemático: se produce una ola de calor cada vez que aparece Lucía por Seronia en estas fechas tan poco entrañables.
En el Santiaguito de 2004, cuando ni siquiera éramos lo que Dan bautizó como La Parejita, se sobrepasaron con holgura los cuarenta grados. Ídem a inicios de agosto de 2005, o en el Santiaguito de 2006. Igualmente, en julio de 2007 (¿cómo olvidar la boda de Gema?) de nuevo quiso derretirnos el atorrijante sol. Y hoy, el parte -otro vocablo típico de nuestra senectud- afirma que la semana que viene se recrudecerá la situación y nos asaremos como pollos (al'ast, por supuesto). ¿Estamos o no estamos ante una auténtica gafe, señoras y señores?
[Y matizo: que sea algo gafe no supone un demérito de sus numerosas cualidades, entre las que se encuentra la innata capacidad de arrancarme siempre una sonrisa -incluso en los peores momentos, ¡gracias!- y la maña que se da haciendo unos suculentos crêpes que aún no he probado pero que, oigan ustedes, tengo en muy alta estima por la cuenta que me trae].
En fin, sea o no gafe, que es lo de menos, a ella le debo que me proporcionara un gran remedio para soportar los rigores estivales: Ojete Calor, grupo de subnopop que para nada refresca, pero que al menos licua los sesos para que éstos no sufran.
19 de julio de 2008
Alguien de por aquí es gafe...(... y no quiero señalar)
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15 respuestas (¡y eso que son gratis!):
Sí, la vida es un asco... Odio el calor.
De todos modos, no os preocupéis por mí, porque he decidido que, durante el tiempo que pase en casa de Fer, voy a instalarme justo debajo del aparatejo del aire acondicionado con una botellita de agua helada. Lo siento Fer, pero tendrás que llevarme allí las comidas, porque sólo pienso moverme para trasladarme al congelador por las noches (eso, además, ayudará a mi piel a mantenerse joven, lozana y fresquita). Y cuando lleguen tiempos mejores a tu pueblo (o sea, en octubre), ya me pensaré lo de pasearme por la calle y socializar.
Yo también odio el calor, Lucía, aunque ande más o menos acostumbrado al mismo.
Eso sí, me da a mí que tu plan para pasar estos días en Villanueva es inviable.
Vale que tengamos amplias reservas de agua en el frigorífico, vale que tengamos varios climatizadores, vale que tu piel siga joven, lozana y fresquita (¡mañana cumples 26, bwa-ha-ha!), pero ya me dirás si no cómo vas a ir al teatro en Mérida...
Siempre tienes que poner trabas a mis planes maestros, ¿verdad, ente vacuno malvado?
Y, ¿quién cumple 26? Debo de estar sorda y ciega, porque no me había enterado.
P.D: La dirección para mandar los regalos se le puede preguntar a Fer, ¡pero que conste que yo no envejezco!
Perdón, perdón, perdón. Lucía es perfecta, no cumple años y siempre tiene la razón (regla número uno en el manual de instrucciones de nuestra relación).
Y no soy malvado: ¡es que las entradas están ya compradas!, ¡es que es uno de tus regalos de cumpleaños!, ¡no te lo chafes!
Ah, en cuanto a la dirección para enviar regalos, acepto recibir un porcentaje como intermediario-representante de la agasajada.
Actualización del artículo:
Hace un calor de mil demonios en la calle. De hecho, puede que el mismo Infierno sea más fresquito que esto...
Nueva actualización:
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrhhh qué calóoooooooooooooooor...
Abrazos
Futuro Bloguero (y demás lectores en general de brigada), he decidido tomármelo con filosofía.
Ya no hace calor.
Lo que tengo, como el resto de serones, españoles y huskies no es calor, sino ilusiones dérmicas sensoriales.
Eso sí, parece calor.
hombre, pues depende de lo que sea buena o mala suerte. para mí, lucía sería gafe si trajera fresquito en verano.
lo siento, debo estar harto de las borrascas inglesas y de estar desde 2005 sin pasar calor...
Chimo, créeme: es gafe. Porque una cosa es pasar calor en verano (lógico y normal, por poco que me guste) y otra es que a Lorenzo le dé por apretar justo cuando Lucía pone pie por estas tierras...
Y tú ve tranquilo pese a las borrascas inglesas, seguro que son sólo cuatro gotas.
Pues yo desde que me volví de mis vacaciones en Spain no he vuelto a ver el sol y hasta ha caído más lluvia de la necesaria :(
Mandadme algo de calorcito y luz, que estoy cansada de los días grises...
Vale, La Petite, te mandamos calorcito a Bélgica siempre y cuando, como contra reembolso, pagues con chocolate, gofres y Brugs fresquita...
Pues que sepáis que, de momento, no soy tan gafe como se sospechaba, porque han bajado las temperaturas... tocaré madera para que siga así.
Si es que la Virgen sólo se le aparece a los tontos y a los pastores... (y Lucía es pastorcita, que conste).
Cielos, Fer, cuando leí esto, referido a la ínclita L.:
"En fin, sea o no gafe, que es lo de menos, a ella le debo que me proporcionara un gran remedio para soportar los rigores estivales: Ojete Calor"
CASI ME DA UN PASSMOOO, ¿¿que L. te daba Ojete Calor?? Y lo que es peor, ¿¿¿¿que tú lo publicabas en internés, para que tus y sus padres y / o madres y otras miembras de la famila se enteraran, incluidas tías, porteras y vecinas????
Menos mal que mi rápida lectura me llevó a lo de "grupo de subnopop" (imprescindible aclaración) (¿¿qué diantres es el subnopop?? No, no, mejor no pregunto...)
Pa restregar por los morros a los pininsulares, y en especial a los de secano o tierra adentro: escribo desde mi propia y vera casa con vistas al Atlántico, entra brisa por la terraza y la temperatura es de unos 23º, a esta hora (má o meno), a las 18:39 hora zulú GMT+0 ('amoh, la que vale). Cielo despejado y mar en calma. Brisa del nordeste (esto, según veo agitarse las hojas de la palmera washingtoniana de enfrente de mi casa, no es que tenga a manos otros instrumentos más precisos, pero es lo que hay).
(Oculto malvadamente el hecho de que la humedad es altísima y de que al mediodía suda una cual pollo -no pongo femeninooo-, si tiene quehaceres; si no, tan fresca, oyes).
Jejejejejeje (ejem).
Cálma, Alma Cándida, calma: lo de Ojete Calor no es un eufemismo para las ventosidades, sino el grupo de subnopop (pop tontorrón y absurdo) que tiene el genial Carlos Areces.
Por cierto, a tu completo informe meteorológico le falta el estado de la mar marinera.
No pensaba yo en ventosidades sino en cosas peores moralmente hablando, vamos, nefandas... pero ya vi que era un grupo de pop-eso.
Y sí hablé del estado de la mar: "Cielo despejado y mar en calma". Como pa no nombrarla, que la tengo omnipresente... (ya lo de la altura de las olas, fuerza 1, 2 o más, pues no).
Salud, terrícola.
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