20 de noviembre de 2006

Otra vez 20-N

¡Zas! Sin habernos percatado, el 20 de noviembre ha vuelto a nuestras vidas. Hace treinta y un años que el Innombrable (no por falta de nombres, sino por no ajustarse con exactitud a su repugnante figura) estiró la pata, sin que por ello sus más acérrimos fanáticos y detractores dejen de festejar –cada uno a su manera– esta jornada.
Mientras que en Salamanca la programación consistirá en sendas manifestaciones a favor y en contra (ésta clausurada, como siempre, con el lanzamiento de pintura al medallón que el dictador se hizo labrar en el Pabellón Real de la Plaza), en Madrid, por eso de ser capital, los actos cobrarán mayor relevancia.
Para comenzar, los herederos naturales del régimen, esto es, el Partido Popular, han publicado este fin de semana un apocalíptico vídeo. En él se pretende denunciar un aumento de la inseguridad ciudadana, pero con varios fallos que no hay por donde coger. La tasa de criminalidad, amén de ser de las más bajas de Europa, ha descendido en los últimos tiempos; de paso, cabe recordar que, desde 1997, los peperos se cepillaron diez mil puestos de los cuerpos de seguridad del Estado, impulsando la privatización en este campo (rémora que, hoy por hoy, todavía están subsanando los socialistas); por último, en el vídeo se han colado hechos acaecidos en las dos legislaturas populares, adjudicándoseles, sin embargo, al gobierno socialista, errores atribuibles a dos causas: una, o bien son unos ingenuos y se la han metido doblada los realizadores; y dos, o bien son unos manipuladores y pensaron que los ingenuos éramos nosotros.
Para colmo, Acebes ha redondeado su memorable (por eso de ser memo, sobre todo) actuación al aseverar que el acoso escolar proviene de la política de educación socialista, obviando que es un problema de trasfondo aún mayor y que, quiéralo él o no, provenía de años atrás. No conviene, además, echar más leña al fuego, azuzado por los obispos cuando llaman a la desobediencia civil para no acudir a las clases de Educación para la Ciudadanía. Imagino que estos franquitos con sotana añoran los tiempos en los que compartían palio con su ídolo de metro y medio.
Consejo del día: a los franquistas que os encontréis por la calle, ponedles a cantar cara al sol, a ver si así se ciegan y se les pasa la enajenación mental.

7 respuestas (¡y eso que son gratis!):

txe dijo...

coño, no me di ni cuenta...

Dan dijo...

Y también es el día en el que murieron Durruti y Jose Antonio, que a estas alturas nadie se acuerda de ellos.

Je,je. En Oviedo hay siempre batallitas entre los abueletes que le van a poner una corona a Pachín y los temerarios que intentan arrancar el medallón.

CesarCaralvaRamirez dijo...

Buen relato.
saldos

Caralvá

Fer dijo...

Pues no, no nos dimos ni cuenta del 20-N, lo cual es buen síntoma: vamos olvidándonos de Paquito, loado sea este Alzheimer.
Gracias a Dan por recordar que también un 20-N (del 36, además) fenecieron Durruti y Primo de Rivera.
Aprovecho para añadir que en México se conmemora el aniversario de la revolución cada 20-N. Y añado que en el nuevo mexicano de Salamanca se come de vicio (la unión charra, se diría).
A Caralvá le doy la bienvenida, esperando que se enganche a esta sarta de tonterías conocida como blog.

Jorge P. Manrique dijo...

Yo tampoco me di cuenta... De hecho no recuerdo muchos 20 N.

Este último lo pasé fuera de la patria hispana.

Pero me doy cuenta que tras una ausencia de 10 días uno se pierde los capítulos a los que los telediarios no tienen acostumbrados. Y es que no somos tan "ombligos del mundo" (como diría Zucchero) como para ser noticia más allá de nuestras fronteras.

Eso sí... cuando vuelves te das cuenta de que ahora lo que se llevan son los videos... y yo me pregunto... ¿no nos habíamos pasado todos ya al dvd?

Rafael del Barco Carreras dijo...

20 N.
¡FRANCO HA MUERTO!.

Rafael del Barco Carreras.

Tenía entonces treinta y cinco años. No fue un buen año para mis negocios, y a la crisis del Petróleo arrastrada desde el 73 se añadía la muerte del Jefe del Estado, pero muy lejos suponer que en un mundo ajeno, el de la Administración Pública, en concreto en el Consorcio de la Zona Franca, gente del Régimen, totalmente desconocidos para mí, iniciaban una operación que cinco años después me retendría en prisión tres años preventivo, y condenado con la intervención de jueces franquistas y abogados corruptos a esos tres años.
Ese día alguien ordenaba extender unos talones para la compra de unos terrenos en Montornés, el actual Circuito de Cataluña. Toda la operación era una falsificación revolviendo nombres y terrenos inexistentes con otros reales pero también con falsedades de cantidad y descripciones anexas. Simplemente se liquidaban los saldos de la Institución, lo de menos la justificación contable. La muerte del Dictador aconsejaba a sus incondicionales llevárselos en crudo, ¡por si acaso!. El inmediato porvenir una incógnita, y aquel dinero, directo a Andorra. Y de tener en cuenta que en la Administración del Consorcio intervenían todas las de la Ciudad y con los mismos personajes, es más que posible que algo parecido sucediera en Ayuntamiento, Hacienda, Puerto, Diputación, RENFE, Aduanas…etc…etc…
Del primer gran engaño de aquel día me enteraría unos 30 AÑOS DESPUÉS, de ahí mi título “Barcelona 30 años de corrupción”. Los talones fechados el día DIECISIETE en realidad fueron extendidos el mismo día de la MUERTE DE FRANCO. Quien me lo contaba, añadía un socarrón “por respeto al cuerpo presente”, contestando yo, “parecido al reparto de los saldos entre los herederos velando el cadáver, fechando con anterioridad a la muerte por si los ausentes reclaman”. ¿O murió el 17?.Algunos, y no solo el secretario del CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA, el después “huido” (el entrecomillado surge por la duda de la real “huida”) ANTONIO DE LA ROSA VÁZQUEZ, participaban en la operación. Y sobre la titularidad falsa de los talones no había problema, ni con los de nombres reales. TODOS SE COBRARÍAN a través del pequeño BANCO GARRIGA NOGUÉS, director, el jovencísimo JAVIER DE LA ROSA MARTÍ. Un desfalco de mínimo 10.000 millones, y la gran carrera al estrellato de JAVIER, el hijo de ANTONIO. De hecho el desfalco se inició antes con los edificios, naves industriales y garajes sitos en la ZONA FRANCA.
Y así escribo en 2005 mi libro “Barcelona 30 años de corrupción” editado en parte en mi web www.lagrancorrupción.com, iniciándose, tras una breve introducción…
“Fecha 17.11.75, con un volante de régimen interno se paga el primer plazo de pesetas 16.451.700.61 de un total de 258.351.755.75 a Francisca Esteve Triadó, o el mismo día 25.384.706.38 de un total de 387.524.612,63 a Francisca Gambús Ramón... alcanzando entre reales y nombres inventados 2.585.189.130.63 pesetas. Dicho y repetido, y en un caso confesado ante el juez, no recibieron esas astronómicas cifras, disparatadas entonces para terrenos rústicos…”.
Y nadie de los presentes aquel 20 N, directos, indirectos, o necesarios para el desfalco sufrió ni cárcel, ni siquiera molestias… solo quien fuera nombrado casi tres años después DELEGADO DEL ESTADO, Bruna de Quijano…el compraventa de coches Fernando Serena…y yo…
Me recuerda los expolios NAZIS acabada la guerra… pero a diferencia de los alemanes aquí los herederos del difunto se llevaron el dinero y encima IMPUNEMENTE… y todos se jubilan o mueren de viejos…millonarios…en San Gervasio, Sarriá, Pedralbes, sus fincas de la Costa… nadie se exilió…pues el propio ANTONIO DE LA ROSA VÁZQUEZ, veraneaba en CADAQUÉS, y murió a los 87 años en su cama de Barcelona… VEINTICINCO AÑOS después, tras dieciocho de supuesta “Busca y Captura”…prescritos sus delitos en otro acto judicial arbitrario, según muchos letrados, corrupto, en 1997…
¡Y yo condenado por ENCUBRIMIENTO…por conocer las procedencia de su dinero!.

Fer dijo...

Bueno, pues como hoy es de nuevo 20-N (lo rápido que pasa el tiempo), procedo a pedirle perdón a Jorge -por no haberle respondido en su momento- y a contestar a Rafael del Barco Carreras, a quien bienvengo (sé que se dice "doy la bienvenida", pero bienvengo es más rápido y cómodo) a este espacio.
Señor del Barco, gracias por su comentario y lamento lo que le aconteció. Cierto es que muchos se lo llevaron crudito con la muerte del dictador, pero (y sin ánimo de ofenderle) el pueblo español logró una de las mayores recompensas: la libertad.
O, si no gusta de llamarlo libertad, digamos "la muerte de un cabrón". Así que... feliz día de la muerte del cabrón.