Este blog no se suele caracterizar por su despliegue de medios, por lo que no iba a ver alterada su normal rutina por un devaluado y casposo certamen musical. Así que, lejos de desplazarme a Grecia, me senté anoche frente al televisor y, entre decidido y angustiado, dejé que el mando me transportara a un mundo de europeos que se votan entre sí y nos dejan al margen por absurdas excusas geopolíticas.
Peligro, enviamos a Las Ketchup. Cuando terminé de verlas, sinceramente, sentí asco y vergüenza de que nos representasen con tan nauseabunda canción ante diez, cien, mil o un millón de europeos, justo ahora que la ONU ha condenado Guantánamo y centros semejantes: nuestras armas, en este caso, fueron tortura y tontuna musical, escoria del pentagrama, un grupo con menos carisma que Aznar en la mili y una puesta en escena sonrojante, con una coreografía que revolvería las tripas del más curtido amante de la bazofia melódica.
A su lado, hasta profesionales parecían esos estonios chillones, el grupo germano de country o aquellos fineses más maquillados que La Veneno. ¿Nos ampara la convención de Ginebra ante este ridículo? ¿Es imprescindible reeditar cada año esta parada de los monstruos: un ruso con mullet, lituanos vacilones o croatas baturros?
Tras las votaciones, dieciocho puntazos y otra vez vigesimo primeros. Lástima que nadie contemplara mis saltos de alegría, ese júbilo desatado, España ha vuelto a cagarla triunfalmente, menudos cracks que estamos hechos. Sólo superamos a Francia, Israel y Malta, y fueron justos vencedores los mozos de Lordi, ese finlandés cruce de orcos con folklóricas resacosas.
Creo que nos lo merecemos, de verdad. Lo que me río de esas cuatro infelices tomateras y del rancio programa que las amparaba. ¿Todavía se extrañan del batacazo? ¿Iban a repetir el éxito del Aserejé, himno de usar y tirar con su danza pro-epilepsia?
Ah, TVE sigue sin hacerme caso. Mi propuesta era simple: mandar a la ñoñísima Amo a Laura. Habría sido bestial, impagable, enviar a la guerra a esa familia Ingalls contra las tropas de Mordor, bajándonos mientras tanto el politono de la masacre. Me derrito de pensarlo.
21 de mayo de 2006
Eurorrisión
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2 respuestas (¡y eso que son gratis!):
Yo habría votado por El Koala. La melodía es buena, es pegadiza... Hombre, no iban a entender la letra pero si soltasen unas gallinaceas por el escenario sería un puntazo.
El problema con Laura es que una de las Happiness no quiere participar más en el pastiche (precisamente la asturiana) y el grupo no tiene consistencia.
El año pasado llevamos también a un grupo clon de las Ketchup, no?
Lo que no aprenden es que con coreografías cutres nunca llegaremos a nada. Después de 24 canciones uno sólo se acuerda de eso.
Bueno, la voz de las ketchup era chirriante...
Lordi me encanta. Vi primero el video sin saber quienes eran. La canción es buena, suena muy bien. Precisamente me escribieron ayer desde Finlandia (uno, que tiene contactos por toda la zona euro) para comentarme la polémica.
HArd Rock Halleluyah!!!
Personalmente, no habría llevado a El Koala. La música es pegadiza (no la considero buena, de verdad), pero la cansina letra no la entenderían. Y su apariencia no induce a mandar el sms para votar.
Es una pena que Happiness haya llegado a su fin. Ha sido una carrera fulgurante, pero sus fans exigirán con el tiempo una reedición de sus obras y, por qué no, una obra: Amo a Laura. El musical (por cierto, ¿cuál era la asturiana? ¿La morena guapísima?).
El año pasado, por otra parte, enviamos a Son de Sol, quienes derrotaron a las Supremas de Móstoles. Con su tema Brujería alcanzaron el mismo puesto que Las Ketchup este año. Ahora mismo, supongo, estarán actuando en la verbena de barrio más cercana.
Y sí, Lordi es el justo ganador: Hard Rock, Halleluyah!
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