Si existiera una clasificación de políticos peñazos, mas dotados de una excelsa habilidad en el arte de dar la matraca, estoy plenamente convencido de que el lehendakari Ibarretxe estaría entre los puestos de honor. Sin duda.
De nuevo ha vuelto Ibarretxe a entrevistarse con Zapatero y, a tenor de las afirmaciones posteriores, este émulo de Mister Spock ha debido hablar en klingon. No encuentra forma de hacerse entender; más aún, no hay forma de que Ibarretxe entienda. Tras tantas reuniones, Zapatero tiene que haberle dicho por activa, pasiva y perifrástica que no hay mus, se ponga como se ponga.
[Inciso: si mis cejas se arquearan y yo mutase en Zapatero, le dejaría caer a Ibarretxe varias cosillas, como la necesidad de renegociar el sistema financiero de los cupos (o eso, o que no vuelva a quejarse de maltrato), de condenar definitivamente a ETA y no amparar reivindicaciones compartidas, de no aceptar mociones como la del otro día y de otras cuestiones excluyentes, como la lingüística].
Sin embargo, es forzoso reconocer que el presidente de los vascos y las vascas ha formulado una estrategia maquiavélica (en el buen sentido, si es que lo posee). Su archiconocido plan le asegura cierto beneficio, sea cual sea el desenlace. Pero no me gustaría pasar por alto la oportunidad para el análisis.
Ibarretxe triunfará en el muy imposible caso de que celebre su referéndum de autodeterminación con el visto bueno del Congreso -otra cosa es el resultado, que podría reportarle desagradables sorpresas-; asimismo, también saldrá ganando si le deniegan el permiso necesario: si lleva adelante el referéndum y éste es prohibido, lo más probable es que Ibarretxe se declare mártir, perseguido, víctima y se quede sin vencer el concurso de Miss Camiseta Mojada, a continuación de lo cual convocará unas elecciones anticipadas en las que -por si alguien no lo tiene claro- el PNV revalidará su mayoría (habida cuenta de que, a esas alturas, ANV seguirá ilegalizada y parte de sus votantes podría decantarse por Ibarretxe).
Sé que me dejo bastante en el tintero, pero ni tengo tiempo ni ardo en deseos de que me suba la bilirrubina. Así que, como mínimo, me limitaré a confirmar que deberemos aguantar a Ibarretxe otros cuatro añitos más: ¡cansino, que eres un cansino!
20 de mayo de 2008
¡Cansino!
16 de mayo de 2008
Un poco de orden
Ustedes sabrán comprender la tardanza, o eso espero, aunque mi silencio resulte casi imperdonable en estos momentos, cuando el mundo anda del revés y cada día surgen noticias a las que meterle mano, siempre que no sean castas y se dejen. Y miren que Lucía me lo recuerda, en plan "habla de esto... debes un artículo de las series chungas españolas... no digas nada de tu última noche en calabozos", pero no encuentro tiempo para escribir. Eso, y que nuestro amado vecino con güifi gratis hacía mucho que no compartía su conexión con los parias de la tierra.
Resumiendo lo justito, en estos días se han dado incontables hechos que he desaprovechado, con lo a gusto que me habría quedado tras despacharme. Verbigracia, en el Partido Popular están dejando fino a un Rajoy al que, cual parquet roñoso, quieren acuchillar; ha llovido a cántaros y, paradójicamente, se ha reabierto la absurda crisis del agua; el jeta de Taguas se pasa a la patronal; unos vascos sin cerebro ni alma han vuelto a permitir que relacionemos a sus madres con el lenocinio, locura rematada hoy en el pleno del parlamento autonómico...
No me olvido del pésimamente planteado juicio de Telma Ortiz (a la próxima ve uno a uno, hermanísima, porque estos desgraciados no merecen irse de rositas). Ni paso por alto el pifostio de Coslada, donde un cabrón con pintas provoca que unos policías quieran mirar para otro lado, que la antaño gobernante oposición -que estaba al tanto de todito- quiere entrullar al novísimo alcalde y que nos sorprenda un pueblo entero por su mezcla de resignación y cobardía. Además, el Madrid ganó la liga (véase Cinco-tres-dos) y el Barça se hunde en su peculiar Abismo de Helm.
Mientras tanto, al sufrimiento de vivir bajo dos dictaduras han añadido birmanos y chinos dos catástrofes naturales. En los Estados Juntitos, las primarias siguen su aburrido curso, pese a que la señora de don "Yo-no-me-zumbé-a-la-becaria" está más vencida que la Torre de Pisa tras haberse subido en ella Falete. Putin se eterniza en Rusia y en Cuba, qué majos sus preclaros líderes, ya se pueden comprar móviles, como si fuese eso lo que más les urge a los cubanos.
Los acontecimientos se suceden a toda mecha, como berreaban los muy hostiables chiquitos de SJK. Dentro de una semana estaré disfrutando con Lucía de un concierto que no le termina de convencer (cosas de no conocer a Luis Pastor, ¡hay que remediarlo), tras haber devorado la por mí tan ansiada cuarta parte de Indiana Jones. Ah, y mañana, de paso, me expongo a que las jamás bien ponderadas peluqueras me hagan un destrozo que pagaré sin queja alguna.
Lo dicho: mucho sobre lo que escribir y poco güifi que gorronear, ¡una solución quiero!
7 de mayo de 2008
Ha sido ETA
Ustedes sabrán a estas alturas que Ángel Acebes ha renunciado a la Secretaría General del Partido Popular –hurgando un poquito más en la herida de la crisis soterrada–, dolido en el alma por la marcha de su media naranja, del otro componente de Zaplebes, el monstruo bicéfalo. Y como en su partido andan de psicótica gresca, hay quien ya exige conocer el nombre de su sustituto, quizás para instruirle en el singular arte de los balbuceos como síntoma de la memez más absoluta.
En momentos como éste suele decirse que siempre se van los mejores... salvo en este caso, claro está. Se nos marcha un genio y figura, el creador del one-hit wonder “ha sido ETA”, el de los millonarios chanchullos recalificadotes con el Obispado de Ávila, el que insultó a los inmigrantes olvidando en qué país estaba rebuznando, el que se manifestó con sonrisa bobalicona junto a los obispos contra el matrimonio homosexual, el que perdía el culo para malmeter contra la democracia al soltar salvajadas como “el proyecto de Zapatero es el proyecto de ETA” (sic) o vincular el acoso escolar a la política socialista, amén de otras tantas joyas que sería engorroso consignar para no saturar e idiotizar las neuronas de quien esto leyeren.
En fin, empresas del mundo (Congelados Mari Loli inclusive), Ángel Acebes está libre y deseoso de engrosar en sus filas. Muy despierto no será, pero siempre viene bien tener en nómina a un Legionario de Cristo.
2 de mayo de 2008
2 de mayo
Éramos ingenuos, éramos juguetes en manos de unos ineptos, y nos la metieron doblada, tanto ellos como los gabachos.
Éramos orgullosos sin motivo, éramos honrados sin honra. Éramos incongruentes, como siempre hemos sido.
Éramos rufianes, liberales, déspotas o afrancesados, católicos a ultranza. Éramos zoquetes, iletrados, analfabetos.
Éramos indigentes económicos y culturales, pero rechazamos toda ayuda por la puñetera trinidad de Dios, Patria y Rey.
Éramos un asquito, un esqueleto putrefacto. Éramos casi la escoria de Europa tras haber perdido el poco lustre que nos quedaba.
Éramos el eslabón más débil. Éramos carne de cañón, éramos los pobrecitos a cuya cara pretendieron escupir chovinistas invasores.
Éramos presa fácil; fuimos sangría inesperada, rugido atronador, furia desatada para que retornaran las cadenas.
Éramos ciegos partidarios del despotismo propio antes que de la libertad ajena; éramos guerrilleros capaces de destrozar nuestro país para que otros no se lo quedaran.
Éramos (y somos) el “no me toques que te rajo”, el “por encima de mi cadáver”, el “tú a mí no me dices lo que tengo que hacer”.
Éramos depositarios de una resistencia secular. Éramos la pesadilla de Napoleón, su herida abierta, el fin de sus días.
Éramos vascos, catalanes, castellanos, andaluces e incluso españoles; lo seguimos siendo. Y todavía no sabemos cómo enfrentarnos a fechas como ésta.
30 de abril de 2008
¡Milagro!
Eduardo, Eduardito, cuán de enhorabuena estás. Dijiste que estabas en la política para forrarte y, ya ves tú, lo has conseguido, so picarón.
Definitivamente, hay sueños que sí se hacen realidad...
27 de abril de 2008
Cuentas atrás
Apenas me quedan noventa minutos de esta visita relámpago a Seronia. El porqué aún no se puede desvelar (esperemos al 30 de mayo), pero tranquilizo a parroquianos y asiduos: no son malas nuevas, ni siquiera malas viejas, ni tampoco hube de librar heroica lid contra los mutantes ornitorrincos antropófagos del Molar, y eso que les tengo ganas. Y, para colmo, dejo algo descontenta a mi única y sacrosanta agüela, de cuya admiración por Lucía debería hablar en algún momento.
En menos de cuatro horas, en cambio, ya habré vuelto a Charrilandia a bordo del entrañable Vacmóvil. Lo haré justo a tiempo para que, favorcillo de Betis mediante, el Madrí intente entonar el alirón sin desafinar, sobre todo tras la definitiva transmutación anoche del Barça en ONG. Confirmado, los culés han optado en esta liga por repartir alegría y puntos a todos los equipos contra los que ha jugado, ¡loor y gloria a los zagales del ínclito Laporta, que lo mismos nos hacen el pasillo!
Y a estas horas habrá abandonado Salamanca el singular Chimo, camino de Liverpool para... para seguir siendo él mismo. Por eso le dedicamos una especie de semana temática titulada -por sugerencia del interesado- "Chimo, vete a tomar por culo", consistente en asistir a su conferencia, ir a la bolera a que nos desplumasen y a humillarlo en el futbolín, cenar en el griego para que nos volvieran a desplumar, salir esa noche y, para redondear la faena, viajar hasta Las Arribes del Duero (junto a Lucía y al presidente Aurelio) para pegarnos un palizón bajando al Pozo de los Humos y reclamar la soberanía española sobre Portugal.
Pero antes de que todas esas cuentas atrás finalicen he de recadar el equipaje. Así que, si me lo permiten, les dejo con un pensamiento inquietante: ¿lo de Isabel II y sus amantes era la erótica del poder, o era simplemente ascopena?
22 de abril de 2008
Contra la ultracorrecciona lingüística
Pre-data: sois unos degenerados, a la vista de la votación. ¿Vuestra orgía del millón de euros incluiría a La Gallina Caponata, Aramís Fuster y Vicente del Bosque?, ¡qué agallas, madre!
A lo que iba. Estoy harto, hartísimo de la sarta de memezas cometidas en pos de la ultracorrecciona lingüística, fruto de garrulos y garrulas que no desean pisarse los huevos u ovarios y, para no quedar mal con nadie (o nadia, sea o no Comaneci), se cepillan sin miramiento alguno nuestro idiomo.
Ahora resulta, tal y como dictan ciertas feministas y feministos, que todo lo que no termine en "a" tiene que ser por narices masculino. Debido a ello, hay que forzar la expresión -expresiona- para no ser tildado de machista, machisto o nazi cabrón, que viene a ser su equivalento. Y sin despeinarse, para parecer moderno, guay y superprogre (superprogro, en caso de varones).
Sin embargo, no hay quien se dé cuenta de que el castellano tiene su género neutro, cuyo plural suele finalizar en "os" o "es". Así, al referirnos a los españoles no excluimos a las españolas, como tampoco excluimos a las fricas si hablamos de los friquis del maravilloso anuncio de Euskaltel. De la misma manera, no todo lo que acabe en "o" o "e" es masculino, pero muchos lo pasan por alto para fomentar sus reivindicacionas. A este paso, miedo me da que se nos vaya la mana, que el apocalíptico panoramo se extienda y terminemos chamullando tonterías como éstas que pongo en cursiva.
Por tanto, el uso de vocablos como jueza, médica o asistenta (curiosidad: ¿por qué no existen videnta, habitanta o indigenta?) debería ser complementado con otros muchos, tales como artisto, víctimo, presidento, periodisto o, en mi caso, medievalisto villanovenso. ¿Habría alguien (o alguiena) que se aclarara en este guirigay y/o extranjerohomosexual, por seguir en lo políticamento correcto?
Recapacitemos, por favor, que nos estamos cargando el lenguaje: una cosa es la igualdad (igualdada) y otra destrozar el castellano.
18 de abril de 2008
Intrascendencia suma
Ahora que lo pienso, no se me ocurre nada para escribir. Nada. Pero nada de nada, tengo menos inventiva que los publicistas de Don Simón.
¿Quizás algo sobre política? Naaah, no es por repetir, por mucho que a unos fachas unineuronales les repatee los higadillos que haya mujeres ministras y mucho más inteligentes que ellos (lo cual, todo sea dicho, no es muy complicado).
¿Hablar de deporte? Psss, total, la liga balompédica está medio decidida -crucemos los dedos y no vendamos la dermis del plantígrado- y aún no he redactado el segundo artículo sobre futbolistas traumáticos para Cinco-tres-dos. En cuanto al resto de deportes, poco más hay que contar a la espera de los grandes acontecimientos.
¿Reflexionar sobre cultura y sociedad? Mejor esperamos una miaja, que en unas semanas llegará Eurovisión y se nos casará la Esteban, demostrando que lo que importa es el interior.
¿Escribir acerca de un servidor? No, por ahora, que los achaques de la edad me tienen confuso y ojeroso, sin saber qué será de mí sin mi Carnet Joven, sin mi tarjeta para jóvenes de la Caja Extremadura y, en resumen, sin mi juventud.
¿Poner cualquier tontuna del tipo "las siete mejores manualidades que hacer con tus paluegos"? Hum, me da que no, a ver si vamos a espantar a posibles lectores de estómago flojillo.
¿Avanzar contenidos? No es por asustar, pero por ahí me queda pendiente un artículo sobre televisión pestilente (Sin tetas no hay paraíso y otras series vomitivas) y otro sobre cómo echar... despedir, mejor dicho, a Chimo, que imita al Niñato Torres y se nos va a Liverpool.
¿Impresiones personales? Que a lo tonto, a lo tonto (al estilo Sofía Mazagatos), tengo un artículo más y a Lucía al teléfono, así que termino.
14 de abril de 2008
Vía libre
Pues nada, a la segunda fue la vencida y Zapatero ha sido elegido para gobernar España cuatro años más, más o menos el tiempo que necesitaba para hundir al país y arrasarlo hasta los cimientos: vamos, como está mandao en el catecismo del buen sociata babioso. Para ello, como han podido comprobar este fin de semana, se ha rodeado de una caterva de ministros del más diverso pelaje y de los que no opinaremos por ahora para no colmar la paciencia del lector (menudo fin de semana lleno de tópicos y lugares comunes, ¡ya son ganas de aburrir!).
Es más, un servidor prefiere escribir sobre la mismísima investidura de la insaculación. Las cuentas, en esta ocasión, le han valido al cervatillo presidente. Sin embargo, a Zapatero sólo le ha apoyado su partido, absteniéndose los veintitrés diputados tutti fruti -CiU, PNV, IU, BNG, CC y NaBai- y yendo en contra la Cofradía del Sagrado Rencor: PP, ERC y UPyD. Escrutemos, veamos detenidamente las partes, como con sumo gusto y pasando por caja haría Lucía Lapiedra.
Empecemos por la bancada popular, que parece haberse acordado de ir al Congreso en vez de dar el coñazo con la sucesión de Rajoy (por cierto, en nuestra peculiar encuesta ha salido ganadora Belén Esteban: ¡si es que votáis para hacer daño!). Quien no parece acordarse demasiado es Rajoy, tras rogarle al PSOE que se abstuviera en caso de vencer él las elecciones y que ahora se salta su propia petición en un acto más de hipocresía. Aduce para ello una oposición basada en motivos que antes ignoraba, creyéndose además con derecho a imponerle los consensos y pactos al mismísimo Gobierno, ¿ándevamosapará?
Por otro lado, los dos grandes partidos nacionalistas, CiU y PNV, mostraron voluntad de cooperación con Zapatero, pese a su abstención. Eso sí, bien se encargaron de recalcar que no son las chicas de la Cruz Roja y no harán nada por amor al arte, por lo que se barruntan ciertas contrapartidas que el PSOE tendrá que capear en la medida de lo posible, sobre todo para el caso vasco.
También están dispuestos a colaborar IU y BNG, otros que se abstuvieron, pero a cambio del muy cañí “¿qué hay de lo mío?”. Quienes no tienen el cuerpo para alianzas son los miembros de ERC, ya sea por su cerrazón para entender que el Congreso pertenece a todos los españoles o por el hecho de que todo diálogo requiere escuchar sabiendo mirar más allá del ombligo.
Mientras tanto, en Coalición Canaria pretenden hacer como si en las autonómicas no hubiese pasado nada; o eso, o de veras piensan que el PSOE es amnésico. Sea como fuere, este partido se abstuvo, al igual que NaBai, dispuesto a entenderse con la muchachada socialista.
Por último, y tras un mareo de la perdiz con menos interés que los regüeldos de Sara Montiel, la trepa de Rosa Díez -¿hay más vida en UPyD?- no sorprendió a nadie y votó en contra de Zapatero, después de un alegato sin mucho sentido. Como bien le respondió el presidente, poco puede quejarse ella de la política del PSOE, cuando hasta hace nada pertenecía al partido (con ínfulas de dirigirlo, de paso) sin remordimiento alguno, gloriosamente jubilada en ese Benidorm de los políticos que es Estrasburgo.
Pero, en resumen, lo relevante es que Zapatero tendrá cuatro años más para soliviantar a la derechona, a la Iglesia, a ciertos juntaletras resentidos y, oh, cielos, a los españoles de bien. Porque los socialistas retenemos el poder, porque vamos a destrozar hasta lo más sagrado y porque no habrá Aznar que lo arregle, ¡mwa-ha-ha-ha!
Ahora se va a cagar la perra, no digan que Losantos no se lo advirtió.
8 de abril de 2008
La pesadilla del Sur
Si sólo sesos sorbes,
sólo sorber sesos sabes;
si sales solo, si sólo sales
si sacas serios sobres;
si sexas sapos simiescos;
si silbas sinceras saetas;
si salvas sirias sin senos;
si soeces susurros seseas;
si sisas sayos sarasas;
si supuras sudores sensuales;
si setas sebosas soasas,
si salsas salas sin sales;
si sacas sotas solas
sin seises, sin sietes;
si sigues siglas sinuosas;
si sólo saltas, si sólo sientes,
si sólo sumas, si sólo sobas:
serás soso, serás sobras.
3 de abril de 2008
Televisión mítica, volumen ocho:Sé lo que hicisteis...
Ahora que les atizan por todos lados, ahora que les denuncian y soportan las iras de la prensa visceral, ahora que Telecinco intenta plagiarles pésimamente la idea (de un mal gusto tomatero, por cierto), he de proclamar en este ágora que Sé lo que hicisteis... -SLQH en adelante- es cojonudo, que viva la madre que lo parió y que me gusta más que las patatas de Zalamea. Y eso es decir mucho, que conste.
En la Cosmocueva somos incondicionales de SLQH desde su primera etapa, cuando el desmadre aún no había cundido en el plató. Con el tiempo, el programa se consolidó y cambió de formato, ganando en humor, mordiente y surrealismo, sin por ello dejar de cumplir su cometido: cantar las verdades del barquero a gentuza digna de ser deportada a Sancti-Spíritus (Siberia) en camisetilla imperio.
Una de las claves de su relativo éxito, desde luego, es el ambiente de trabajo. Me produce envidia cochina verles haciendo el ganso y disfrutar como enanos, a pesar de las exigencias del directo. Se nota en la presentación, en los guiones, en la misma concepción del programa; puesto que tienen que tragar mucha mierda para criticarla, qué menos que pasárselo en grande.
Al frente de todo, Patricia Conde no refrena su enorme vis cómica. Su rol de loca psicópata, tierna, mema y bipolar es casi perfecto; de hecho, quizás lo único malo de esta pucelana es su novio, pero aquí no hemos venido a hablar de su vida privada. Como mucho, de su mero guardián...
Junto a ella, Ángel Martín, un tipo tan bajito que, irónicamente, está siempre a la altura. Desde sus inicios como monologuista (“el melocotón que murió por tu culpa” y otros clásicos) admiro a este personaje pasota, ingenioso y sarcástico, capaz de escribir día a día unos brillantes guiones. Y confieso, además, que en secreto anhelaba que conquistase a la chica: llamadme iluso, pero soy de los que creen que hacer reír a la pareja es más importante que parecerse al Yors Cluni
Miki Nadal, por otra parte, es un auténtico animal televisivo. No lo es por hacer de bestia parda, más bruto que arrancar bragas a bocaos, sino por su innato desparpajo y su espontaneidad. Improvisa, dobla, actúa e imita, entre otros méritos, y cuenta con el pedigrí –como Patricia Conde– de haber pasado por El Informal, programa de culto de mi generación. Para colmo, fue novio de cierta musa, ¿cómo no idolatrarlo?
Las dos reporteras, Pilar Rubio y Berta Collado, pueden resultar algo triviales, aunque su labor es también la más desagradecida (depende del evento y de los entrevistados). Conocía a la segunda del infame Maracaná, pero a la primera... a la primera le ponía un altar ya mismito –qué ojos, qué cara, qué pelo, ¡qué todo!, ¡grrr, ay, omá!–, por mucho que provenga del mostrenco Six Pack.
El avioncitos Dani Mateo (“es que la voz hace mucho”, como suspira alguien que yo me sé) triunfa en su satírica sección. De los Paparazzi y Pepe Macías, de Gonzalo e incluso de Tino sólo puedo decir que nos arrancan una carcajada cuando aparecen, que no es moco de pavo en estos tiempos televisivos que corren.
Todos ellos, más los Chicos de la Cueva –jamás la atrocidad fue tan divertida–, han emprendido, con las únicas armas de la verdad y el humor, una singular cruzada contra el famoseo basura y los medios que lo amparan. Y SLQH va por buen camino, pues ha logrado desquiciar a la recua de carroñeros: a los vates de la casquería no les molesta que SLQH emita sus imágenes (práctica harto habitual en cualquier programa, sobre todo de Telecinco, y que supone una publicidad añadida), sino que les obliguen a mirarse al espejo y comprobar cuán lejos están dispuestos a llegar en hipocresía, degradación y vergüenza, a valerse del patetismo, asco y miseria en beneficio propio, a enmerdar y agredir por un puñado de espectadores papanatas.
No hay respuesta en casos así, no hay quien nade en su propia inmundicia sin salpicarse. Gallitos arrogantes y petulantes como Jorge Javier Vázquez o Risto Mejide han eludido duelos que exigieron y perdieron de antemano, como el que libra la chapucera Carmen Hornillos. No puede quedar bazofia sin castigo.
En dos años de emisión, SLQH ha vivido el cierre de chiringuitos tan infectos y repugnantes como TNT, Díselo a Jordi, A tu lado, Aquí hay tomate, Salsa Rosa / Dolce Vita, El ventilador –los seis de “la cadena [del inodoro] amiga”, ¿no es curioso?–, S.A. Confidencial, En antena, A tres bandas, Channel nº 4 o Nos pierde la fama. Todo un reguero de pútridos cadáveres. En absoluto es mérito de SLQH -más bien se debe a las audiencias e incontables (y nunca suficientes) demandas judiciales-, mas provoca una malsana alegría asistir a entierros de este tipo.
Sin conocer conceptos como autocrítica, moral o decoro, las hienas del corazón se quejan, insultan y contraatacan con sus más sórdidas artes. Ladran, luego SLQH cabalga.
28 de marzo de 2008
Sobre las cosinas vacunas, o cómo autopublicitarse
Feed: dícese de un sutil instrumento de tortura diseñado por Blogger para jodernos la vida a las vacas psicológicas de buena voluntad.
O eso parece, porque lo del feed es de juzgado de guardia. Ahora funciona en el Mozilla, ahora no funciona en el Explorer, ahora no funciona en ninguno, ahora funciona en los dos... y el Mozilla sin mostrar nunca el contador de visitas (nos acercamos a las cuarenta mil, ¡preparen los fuegos artificiales, los gusanitos rojos y el Champín!). ¿Quién me mandaría meterme en obras?, ¿quién me pone la pierna encima?, ¿quién llenará el hueco de El Fary en nuestros corazones?
Así que, mientras emulo a Carlos Sáinz y trato de arrancarlo, tendré a bien aclarar lo de las cosillas vacunas. Sé que es una promoción chapucera, pero todo tiene un porqué y como bloguero vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar. Tras el punto y aparte, eso sí.
La razón de artículo es, principalmente, comunicar que he que contribuir al cuidado de una criatura. En verdad, la criatura pertenece a Chimo, pero el muy tunante e ilicitano me ha pedido la pensión para su manutención; y yo, incauto de mí, he aceptado la propuesta porque soy de moral débil, que no relajada.
La citada criaturita es el flamante blog futbolero Cinco-tres-dos, así bautizado por ser la táctica favorita de su amarrátegui creador (en mi opinión, prefiero el 4-4-2 con rombo en el centro del campo, hoy en desuso, ¡snif!). Decidí aceptar el envite y, hoy mismo, he publicado el primer artículo de una bochornosa serie: futbolistas traumáticos.
El resto de vínculos son los de siempre, al margen de la inepta traducción (¡es tan fea que me mola!) de este espacio al inglés. Continúa la lista con La vaca que ríe, el muestrario de fotos artísticas o absurdas -lo mismo da- de un servidor. Sé que Fotolog (la empresa, digo) es un ascazo e invita a llamar a Juan desesperadamente, pero me da pereza cambiar a otros portales fotográficos. Total, para lo que lo uso...
Seguimos con Webparidas, una página donde las pelusas se han atrincherado sin visos de rendición. Fundada al alimón con Dani, hará ya cosa de cuatro años que no se actualiza, lo cual no priva de frescura y gracejo a secciones tan recomendables como el Diccionario de Paridas, las Florituras Docentes -reserva espiritual de los profesores del I.E.S. Pedro de Valdivia- y La Hora de Valentín, compendio de filosofía de la Vniversitas Studii Salamantinii.
De Coleccionando principios ya hablé en su día, por lo que no me repetiré. Además, ahora que está de capa caída parece que vale para ofertar cirugía estética para polacos...
Y, por último, queda la web de la Asociación Cultural Torres y Tapia de Villanueva de la Serena. De hecho, soy uno de sus miembros fundadores, aunque hasta ahora no haya contado nada al respecto; en todo caso, y aunque ahora esté casi en pañales, puede que pronto tenga que hablar de ella.
Sea como fuere, la niña de mis ojos (aparte de Lucía, pero eso es algo que ella sabe ya de sobra) ha sido, es y será Algún día. De ahí que os agradezca cada visita, cada comentario y cada minuto que pasáis leyendo estas chorradas.
Y para colmo, el feed ha resucitado, ¡qué bodido y qué herboso!
26 de marzo de 2008
Precaución: establo en obras
Antes de comenzar, una breve aclaración. La estancia de los Losada en Seronia se saldó con una jartera de deliciosa comida, punteada por un clima oligofrénico y por visitas culturales de la más variada índole; la Carrerita, por su parte, supuso cierta decepción por su lentitud y porque me tragué, ya es mala sombra, un trozo de confetti (¡lo juro!). Si hay alguna queja, que hable Lucía o calle para siempre. Y ahora, al turrón, que es tarde y viene lloviendo.
Como a todo buen españolito, los cambios me suelen dar un poco de canguelo. Si esos cambios se producen en la blogocosa, donde todo está cogido en el éter con alfileres inapreciables, imagínense el pánico que le tendré a liarme la manta a la cabeza y modificar Algún día lo más mínimo, por eso de que se me vaya absolutamente todo al garete, yo me convierta en el increíble Hulk, destroce palmo a palmo mi casa y luego no sepa qué excusa ponerle a mis padres.
No se sorprendan, por tanto, si de aquí a unas horas encuentran este desbarrado establo decorado con andamios, hormigoneras y bocadillos de chorizo patatero. He decidido meterme en obras -y sí, por dicha razón peco de inconsciente- por mi propia cuenta y riesgo, de lo cual iré dando cuenta en sucesivas actualizaciones de este artículo a modo de conejillo de Indias.
Eso sí, como único peón albañil que soy me contendré para no escupir en la vía pública, sintonizar Cadena Dial o piropear groseramente a las mozas que pasen. Que uno tiene su educación, leñe.
Actualización número uno: son las cuatro y media y estoy meditando muy seriamente la posibilidad de arrancar de cuajo el ordenador y lanzarlo por la ventana, a ver si encesto en los contenedores de la otra esquina.
Actualización número dos: pasadas las cinco, parece que esto va tirando y reconsidero mi postura, así que llamo al monasterio budista de Esparragalejo para anular mi reserva.
Actualización número tres: ya son más de las seis de la tarde, pero los monjes budistas me han liado y, además de invitarme a pasar el finde (ellos son así de modelnos), me piden que les lleve vino, papel higiénico y un surtido de pleibois y penjauses.
Actualización número cuatro: van a dar las ocho y yo con estos pelos. Anda y que le zurzan al HTML, a la barra lateral y a la madre de Blogger y de los monjes budistas salidos. Y por cierto, hay una encuesta aquí al ladito, por si gustan de ejercer la democracia sin que la plutocracia les obligue.
Conclusión: se me ha ido el presupuesto, hay errores irremediables, esto no acaba de estar como antes y Villa ha marcado un golazo magistral, por lo que así se va a quedar Algún día hasta próxima orden. No me voy, eso sí, sin resaltar ciertas novedades:
a) ha habido pequeños -cuasi imperceptibles- cambios en algunos colores y fuentes de texto, ya que Blogger no me dejaba que dichas fuentes fueran de sidra, oh, qué desasosiego;
b) he dividido la sección de vínculos entre los de mi misma mismidad ("Más cosinas vacunas"), los blogs en sí (las anteriores Delicatessen, hoy con apellido) y, finalmente, los sitios con afotillos diversas dentro de "Miradas (no estrábicas)";
c) no he podido resistir la tentación de añadir a mis enlaces personales la descacharrante traducción automática de esta página que hace Google al inglés;
d) además, he incluido un espacio para mostrar los últimos comentarios, para seguir el hilo sin perder ripio;
e) el archivo se ha convertido en un menú de tipo jerárquico (lo hay también del día, a nueve eurazos), que se despliega al hacer click sobre los años y meses, apareciendo entonces los artículos uno a uno para que ustedes, curiosos lectores, indaguen cuanto les plazca;
f) la ya mentada encuesta, que irá renovándose con el paso del tiempo para que no acumule moho.
Ah, y una explicación innecesaria. No me iré de retiro espiritual, en parte por no enterarme yo muy bien del tema: los monjes era nudistas, no budistas, y yo aún estoy sin depilar. Ajo y agua.
21 de marzo de 2008
Saetilla profana
Escucha tú mi saeeeta,
muy beatífico lectooor,
no me hayas resquemooor
ni me pierdas la chaveeeta:
durante unas tres jornaaadas
dejaré de publicaaar
por tener que agasajaaar
a la familia Losaaada.
Que les vamos a atendeeer
como bien está mandaaao,
poniendo mucho cuidaaao
en las cosas del comeeer;
y también pa las visiiitas
por esta tierra mundaaana
con la Mérida romaaana,
Guadalupe y Carreriiita.
Ya termino la saeeeta,
la saeta ya termiiino,
deja comentario fiiino
y no me haga la puñeeeta:
que no quisiera ser meeenos
que un psicópata asociaaal
(o cabrón profesionaaal)
ni volverme nazareeeno.
19 de marzo de 2008
Efemérides
Hoy, como cada 19 de marzo, toca impepinablemente celebrar el Día Nacional de la República Independiente de los Díaz-Gil, un régimen democrático de gobierno sin engorrosas elecciones y regido por mis señores padres, a quienes me otorgo la facultad de saludar.
De hecho, si es el Día Nacional etcétera, etcétera, es por la abrumadora coincidencia de fechas, costumbre muy arraigada en mi familia. Yo mismo nací el mismo día que el cumpleaños de mi difunta abuela -a la que se le olvidaba a menudo ese dato, gajes del oficio-, mi madre nació en el aniversario de boda de mis abuelos (los maternos, claro, de ser los otros no tendría tanta gracia) y una de mis tías, socialista de pro, recibió como regalo de cumpleaños la muerte de Cerillita.
Pero lo del 19 de marzo, oigan ustedes, no sólo es de traca, sino de mascletà entera. A saber: es el Día del Padre -lo dicen los centros comerciales, que conste-, es también san José (y, por extensión, de sus variantes femeninas, entre ellas la onomástica de mi madre) y, para colmo de todo y agujero de mis bolsillos, el cumpleaños de mi hermano, a quien no he saludado aún pero que, una vez más, me concedo el favor de hacerlo aramismito.
El único que se queda a dos velas, como habrán sido tan sagaces de descifrar, soy yo. Mas no crean que me importa, porque en lo culinario me beneficio sobremanera (en parte debido, lo admito, a que esperamos visita oficial de otros jefes de Estado). Para mi solaz, ayer se presentó mi madre en casa cual sota de bastos, blandiendo un jamón ibérico de los que quitan er sentío. No falta tampoco una torta de La Serena, manjar autóctono por antonomasia, ni la consabida tradición del yantar fuera del hogar.
Y mientras tanto, en Iraq no tienen absolutamente nada que festejar tras cinco años de invasión, ese absurdo crimen perpetrado por tres gilipollas de tronío que todavía siguen en libertad. Tiene cojones la cosa...
16 de marzo de 2008
Elecciones generalísimas (con perdón):¿La calma tras la tempestad?
Bueno, pues parece ser que ya es primavera en El Corte Inglés y que se consolidan las principales conclusiones y consecuencias tras el 9-M. Y a mí me pillan por fin en casita, de vuelta en Villanueva, esperando un telefonazo de Lucía y sin mucho ímpetu: perdónenme la dejadez.
En primer lugar, me gustaría constatar que no parece que hace una semana celebrásemos elecciones. O sí, sí que las hubo, pero un extraterrestre gangoso llegado el lunes no tendría fácil saber quién venció en las urnas. Si no se presta tanta atención a Zapatero y amiguicor (homenaje encubierto a Chimo, la facción extremista del Becadero) es, desde luego, porque los demás partidos están, en menor o mayor medida, hechos unos zorros. Y no por lo astuto, precisamente.
El PSOE, sin embargo, ha perdido un diputado de ventaja frente al PP: 169 a 154, resultado digno de un All-Star de la NBA. Ambos partidos han subido en número y porcentaje de votos, pero mientras a uno estos datos le sirven para gobernar, a otro le provocan una crisis soterrada de personalidad.
Rajoy, en cambio, ha decidido rebelarse contra la imagen que daba de pobre hombre. Cuando arreciaban las críticas, cuando más lo zurraban los medios afines -el capullo de Dragó o el hipócrita de Pedro Jeta-, cuando todo apuntaba hacia la espantá, va y se queda. No sé si es un farol, si es por preparar la sucesión, si así pretende reorganizar el partido o si piensa hacer la Operación Bikini, pero al menos salimos ganando los ciudadanos, ¡el rayoúvico Zaplana se nos marcha!
Y si en el PP andan a la gresca, aun disimulando, a los de ERC sólo les falta fijar día, hora, sitio y arma de fuego reglamentaria para asistir al duelo entre Carod y Puigcercós. Tras ello, los supervivientes de la escabechina invocarán el espíritu de Aznar, porque contra él vivían mucho mejor. Cosas del nacionalismo.
Otro nacionalismo, el vasco, aguanta el tirón. Si PNV recapacitase, quizás podría darse cuenta de que sus ideas han tocado techo en cuanto al apoyo social, de ahí el descenso en los comicios. La duda, por tanto, se desvelará en los próximos meses, cuando decidan continuar o frenar el proyecto de consulta soberanista de Ibarretxe (que es una soplapollez muy bien montada, si me permiten la expresión), dependiendo también de su estrategia respecto al gobierno de Zapatero.
Quienes siguen en el país de las maravillas, para ellos Second Life, son los mozalbetes de IU. Después del estacazo, después de la autocrítica, han denunciado la ley electoral: a buenas horas, mangas verdes. Conste, además, que dicha ley no se ha alterado en treinta años de democracia, por lo que no termino de encontrarle sentido a esta demanda a destiempo.
Por último, entono un desafinado mea culpa. No sólo por el retraso, sino también por omitir el análisis de formaciones tan estrambóticas como AMD, PUEDE, PLEVE o PDLPEA, más aún cuando recopilé papeletas de susodichos partidos... papeletas que me dejé en Salamanca junto a las prisas, las caminatas y un alcalde bigotudo que ya ha encaminado su retiro áureo.
Y ahora, tras escribir el artículo y tras hablar con Lucía, me bajo a atizarme la cenita de rigor, que hoy es domingo, día par y me toca.
10 de marzo de 2008
Elecciones generalísimas (con perdón):Apuntes al natural
Se le acusó de trucar la votación, de cometer tongo, de no tomárselo en serio, pero han terminado imponiéndose tanto él como el sentido común: Rodolfo Chikilicuatre y su chiripitifláutico Baila el chiki-chiki se encargarán de dejar a España por los suelos en Eurovisión, como está mandao.
En cuanto a los demás comicios de este fin de semana, qué queréis que os diga, amados lectores. No he tenido ni tiempo ni descanso de cefalea para, con ojo crítico de historiador vacuno, analizar el escrutinio, que es tarea para un próximo artículo, más rabioso que Amy Winehouse sin un nevadito.
Por ahora sólo puedo, como mucho, anotar unas cuantas impresiones que me dejó la jornada electoral. Será, en resumen, más o menos lo mismo que anduvimos ayer comentando en la Cosmocueva entre pizzas y cocacolas.
De entrada, confieso que tengo regomello (y lo escribo sin cursiva porque la RAE ya lo acepta). Como sociata babioso debo alegrarme, y una vocecilla interior, ésa que me impulsa a chupar altavoces, me susurra que sí, que hemos vencido, que tenemos más escaños, que mantenemos las distancias. Sin embargo, comprobar la distribución de los votos me produce una sensación bastante amarga.
No he sido nunca partidario de mayorías absolutas, pero tampoco de la polarización entre sólo dos fuerzas políticas. Ni tanto ni tan calvo, vaya. Me gusta que PNV y ERC pierdan relevancia, y también que el PRD (Partido de Rosa Díez, uy, no, ¡que es UPD!) entre en el Congreso, por mucho que su diputada se haya ganado desde ya un par de collejas. No obstante, poco me place la hecatombe de IU -hay que cambiar ipso facto la ley electoral, e IU debe cesar a su jefe de campaña- ni muchísimo menos el arreón del PP, algo que explicaré enseguida.
Ya. Escribía que no me gusta la crecida del PP. Vine anunciando el motivo durante los últimos años: si el PP ganaba, o si lograba un buen resultado -y éste lo es-, podría creer que el electorado legitimaba su brutal y mezquina oposición, despojada de un mínimo indicio de razón. Ahora, empero, parece que Rajoy medita retirarse (¿alguien escucha los cuchillos afilándose?), tal y como sonó su despedida anoche frente a los desatados fanáticos de su partido.
De ellos también quería opinar. Siempre he rechazado que, tras una victoria o derrota, nos acordemos de todo el árbol genealógico del contrincante; en la victoria, por ser un síntoma de neta incapacidad para formular propuestas y centrarse en el trabajo bien hecho, y en la derrota, por negar toda autocrítica. No hubo color ayer a este respecto. Basta con comparar las reacciones de los simpatizantes de ambos partidos -no sólo frente al rival, sino a otras variables- para recalcar la fosa abisal que la derecha más cerril ha abierto imprudentemente en la sociedad española.
Insisto: como socialista, y con cautela, celebro el triunfo; como demócrata y como ciudadano, en cambio, no logro quitarme el mal cuerpo.
Aunque quizás sólo sean cosas mías...
7 de marzo de 2008
Sin palabras
Hoy no puedo, no quiero publicar nada de lo prometido el martes, y espero que me sepan perdonar.
Sólo deseo que nunca más volvamos a llorar a muertos por terrorismo.
Sólo pido que nadie se despierte cada día temiendo por su vida.
Sólo creo en el arma más fuerte, la democracia.
Sólo pienso en que, gane quien gane el domingo, se termine de una vez por todas, sea del modo que sea, con esos salvajes y malnacidos que son los etarras y sus simpatizantes.
Y aunque ahora estemos sin palabras, sabemos que jamás nos podrán callar.
4 de marzo de 2008
El debatísimo, segundo asalto
Resumiendo mucho, Zapatero pareció ganarle el debatillo a Rajoy.
Resumiendo un poco, los moradores del Becadero establecen una victoria abrumadora por Zapatero, tras el sondeo realizado por un servidor: seis votos para Zapatero, por ninguno de Rajoy y dos que ni saben ni contestan.
Sin resumir, los dos no estuvieron por la labor de debatir. Y cuando lo estuvieron, se enzarzaron a las bravas, que si guerra de Iraq (¡qué desfachatez, Rajoy!), que si 11-M (¿nos hemos vuelto amnésicos?), que si terrorismo o inmigración (y vuelta la burra al trigo), que si economía y precios...
El españolito medio no sacaría mucho en claro del debate, desde luego. Más o menos se reprodujeron las posturas -y no del Kamasutra, que darían más juego- del lunes anterior, si bien Zapatero pareció encarar el asunto con mayor perspectiva de futuro, lanzando un mayor número de propuestas.
¿Y Rajoy? Mientras su oponente desgranaba las promesas de su programa electoral, un beligerante Rajoy obviaba el suyo propio y se obcecaba en el machacón mensaje de los populares en esta campaña: Zapatero no tiene credibilidad, Zapatero siempre miente, Zapatero es nefasto, Zapatero es un aprendiz de brujo, Zapatero escucha a Georgie Dann.
Con todo, los ataques de Rajoy (a quien no le faltaba abuela, de paso) no terminaron de hacer mella en su rival. Quizás fue por soltar de nuevo la típica retahíla de cataclismos que supuestamente acechan a España, verbigracia, el apocalipsis de la inmigración, la crisis económica -fuera de contexto, pues no la inscribió en la coyuntura internacional-, el sempiterno "España se rompe" y, cómo no, la letanía de la negociación con ETA. Todo más previsible que un capítulo de House.
Ante toda esta avalancha, Zapatero trató de mantener el tipo, aunque le vi algo más flojo que en el asalto anterior. Correcto, irritable y, a veces, blandito. Interrumpió demasiado a Rajoy y no debió entrar en las provocaciones; además, no corrigió algunas acusaciones del popular que podrían haber sido matizadas ante toda la audiencia, para despejar dudas.
Un último apunte respecto a la niña de Rajoy. No sé quién le aconsejó retomar esa idea, pero se ha convertido en el hazmerreír de la campaña, la frase que todos recordaremos; cansaítos nos tiene con la niña de las narices. Y si de un candidato recordamos algo tan ridículo, tan cursi y tan rematadamente bobo... ¿cabe esperanza alguna, aparte de la Aguirre?
En fin, esto es lo que hay. El domingo se decide todo, pero les recomiendo no perderse el artículo que publicaré este viernes por la tarde, donde daré las auténticas y mejores razones para acudir a las urnas con el corazón henchido de alegría. ¡Viva y bravo por nuestra democracia y por el helado de vainilla con cookies!
29 de febrero de 2008
Cinefilia para el desengrase
No lo neguemos: estamos hasta la coronilla de la campaña electoral, de la niña de Rajoy, de los exabruptos de González y Aznar, del anonimato de otros partidos, de las cejas zetapoides y de un largo etcétera. Yo mismito también me aburro, oigan, y al comprobar que era 29 de febrero y que hasta ahora no había tenido oportunidad de escribir en tan escurridiza fecha, he optado por evadirles un poco y darles unos consejillos respecto a la cartelera más o menos actual.
Helos aquí, en riguroso orden aleatorio:
1.- No se pierdan Las hermanas Bolena, error que yo subsanaré esta noche. Y no la recomiendo por su fotografía, ni por la revisión actualizada del moderno mito de un olvidado héroe clásico, ni por otras chuminadas que blanden los críticos, sino por deleitarse el sentido de la vista, bien sea con la preciosísima Natalie Portman, bien con la neumática Scarlett Johansson o bien, si gustan, con ese hombretón que es Eric Bana;
2.- Si ustedes no son muy de culebrones históricos y, en fin, no saben apreciar la belleza de sendas émulas de Venus, decídanse por Sweeney Todd, último estreno de Tim Burton, el maestro de lo bizarro y decrépito. Lo acompañan Johnny Depp (el perturbado más comercial), Helena Bonham-Carter (señora de Burton, que aquí sí actúa) y Alan Rickman (el imperturbable más impasible entre los impertérritos, o algo así), y les juro por los bigotes de Poe que este cuento gotiquito merece mucho la pena;
3.- Para obtener las mismas dosis de violencia, pero sin tanta sangre ni números musicales, apuesten por No es país para viejos (justo lo que pensaría mi abuela, a quien aprovecho para saludar –“¡hol’agüela!”–, si viera esa gorrinada inmisericorde de Física o Química). Deberían elegir este film por tres razones: porque a los Coen les ha salido muy bueno, porque Javier Bardem lo borda y acojona a partes iguales, y porque necesito que alguien me aclare el final, ¡mil gracias!;
4.- Según les pille el día, quédense con Juno o con Pozos de ambición, y ya me contarán de ambas, que las tengo en cartera. A la primera, por el boca a boca, y a la segunda, por culpa de Daniel Day-Lewis, un inmenso señor actorazo;
5.- Recuerden que a los espectadores les da bastante por saco que se coman pipas, que suenen los móviles, que se ruede por los pasillos o que se esnife Sopinstant;
6.- Si no están dispuestos a apoquinar los cuatro euros de la entrada (lo que cuesta en Charrilandia con mi flamante carné de la USal), bájense lo que quieran de la Red. Total, el canon lo vamos a pagar por narices y no es plan decepcionar a quienes nos llaman ladrones... y creen que somos de su condición.
Lo dicho, desengrasen. Y, si descartan el cine, estiren las piernas, capen ranas, salgan a que les dé el aire, que con esta campaña se lo han ganado a pulso. O canten, canten: “el chiki-chiki mola mogollón / lo bailan en la China y también en Alcorcón...”.
